No sé cómo será. Un día debes despertarte sumido en la inopia y lleno de arrugas. Imagínate, mirarte en el espejo y sentir que no queda mucho tiempo, debe de ser una sensación extraña. Imagino que es algo como cuando terminamos el año escolar y pensamos "pues me gustaría volver a empezar y cambiar estas cosas" o quizás "no quiero volver a empezar porque creo que lo he hecho todo bien" pero cuando quede poco, ¿qué pensaremos?, podemos pensar en volver al principio o pensar que lo que hemos vivido ha sido justo y, bueno, en pocas palabras que aceptamos nuestro destino.
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Una abuela yacía muerta en su sofá, parecía dormida, con la cabeza reposando en su hombro, su brazo descansando inerte. En sus piernas había un viejo álbum con viejas fotos. Allí mismo abrí el álbum sin saber muy bien qué hacer, porque todo estaba calmado, incluso yo, que siempre fui como un grito. Y allí revisé todas las fotos; fotos de cuando era joven, tan bella, de cuando tenía toda la vida por delante y pensaba, pensaba que podía cambiar su vida. Aún quedaron algunas páginas por rellenar, tuve la sensación de que no le quedó tiempo o de que quizás lo que no le quedaron fueron ganas. Yo no sé qué pensó antes de morir, pero parecía calmada, supongo que la muerte nos calma a todos.
Y supongo que esa es la moraleja que hoy puedo daros. También tenía que escribir esto, me gusta recordarme a mi mismo que aún puedo cambiar las cosas pero que no siempre será así. Ahora mismo, como suele decirse, soy señor y amo de mi destino ¿no suele decirse eso?, pero no siempre es así, no siempre. Y quizás es un poco triste que tenga que recordármelo cada día.
Elige la vida. Elige un futuro.

